Noiry
Noiry es la pequeña de tres hermanos, y mientras los dos mayores se peleaban, ella aprovechaba para ver Dragon Ball o Caballeros del Zodiaco; y aunque es difícil que el mando llegue al más pequeño, se las arregló para jugar al Final Fantasy VII, Castlevania o al Metal Gear Solid. Animes y videojuegos fueron el caldo de cultivo perfecto para que esta artista despertará su interés por el dibujo japonés a temprana edad, pero fue con la obra de Kazushi Hagiwara “Bastard” donde descubrió su pasión por el dibujo y la historia en forma de manga. Su primer manga “Underdog” publicado en 2011 por la editorial Glénat (ahora llamada EDT), fue el inicio de una carrera que no ha parado de crecer.
Esta mangaka fue alabada rápidamente por su estilo característico y su increíble uso del color. Studio Kôsen no tardó en contactarla durante sus inicios, y pronto empezó su carrera como soldado de fortuna en el mundo del manga. En su primera manga “Underdog”, dejaba claro que figura de la muerte iba a ser un personaje recurrente en su obra, y con su última obra “Herem” lo confirmó. Reconoce que la autopublicación de este último manga bajo PCrazzy Club, un grupo formado por tres amigas al más estilo circle japones, fue una experiencia increíble, y aunque actualmente trabaja de colorista para el mercado franco-belga, donde ha dado color, entre otros, a obras de Kenny Ruiz o de Kid Toussaint, tiene claro que volverá a las andadas.
Crudo Prints le propuso como temática Moira Krataie

Esta obra, realizada en 2025 por la artista Noiry, es una reproducción digital en formato de 30x42cm. Titulada Moira Krataie, la pieza se presenta como una reinterpretación contemporánea del mito griego de las Moiras, en el formato de un póster promocional de concierto, donde tres mujeres rockeras debutan en escena. La fecha “15 de agosto”, visible en la imagen, corresponde al lanzamiento público de la obra en Crudo Prints.
Noiry ofrece aquí una visión original y poderosa de las Moiras, tambien llamadas Parcas, las tres diosas del destino en la mitología griega: Cloto, que hila el hilo de la vida; Láquesis, que lo mide y distribuye; y Átropos, que lo corta al llegar la muerte. Juntas, encarnan la idea de un destino inevitable, al que ni siquiera los dioses del Olimpo pueden oponerse. En La Ilíada, por ejemplo, se menciona que la muerte de Aquiles ya estaba escrita:
«Nadie escapa a la Moira, ni aunque sea hijo de un dios»
Tradicionalmente, las Moiras han sido representadas como ancianas sabias o brujas. Sin embargo, Noiry les da un giro contemporáneo, representándolas como figuras jóvenes, sensuales y poderosas, en sintonía con una estética punk y rockera. El título central, Moira Krataie, combina dos términos griegos cargados de simbolismo: Moira, que alude al destino, Krataie, vinculada con la fuerza, el poder o lo inquebrantable. Podemos interpretarlo como “el destino implacable” o “la fuerza del destino”.
Visualmente, la obra toma referencias del cómic, el arte pop y el diseño gráfico de carteles musicales. En la parte superior, las tres protagonistas aparecen unidas de las manos en círculo, como en una especie de ritual. En la parte inferior, tres viñetas al estilo cómic funcionan como una narrativa visual que traduce el mito clásico a lenguaje gráfico: Cloto gira el hilo, Láquesis lo manipula, cose y mide, Átropos lo corta con sus tijeras. Estas escenas también revelan la fuerte influencia del cómic en el proceso creativo de la artista, un medio con el que Noiry se vincula estrechamente.
Otro elemento transgresor es la paleta de color: solo se utilizan verde neón y magenta sobre un fondo negro, generando una atmósfera cyber-ocultista, psicodélica y moderna que refuerza el contraste entre lo clásico y lo contemporáneo.
Moira Krataie es mucho más que una reinterpretación visual de un mito clásico: es una declaración de poder femenino, una crítica al destino impuesto y una celebración del lenguaje gráfico como forma de narración contemporánea. A través de una estética audaz y simbólica, Noiry no solo actualiza a las Moiras, sino que las convierte en figuras activas dentro del imaginario moderno. La obra dialoga con el pasado mitológico, pero también con la cultura visual actual, demostrando cómo el arte puede seguir tejiendo nuevos significados sobre los hilos eternos del destino.

