Albert Soloviev
Albert Soloviev nació en Zaragoza en un momento donde a falta de internet, existían Los Caballeros del Zodiaco. Recuerda con especial cariño aquella serie televisiva donde la violencia y la belleza eran servidas a partes iguales en forma de dibujos animados. Aún conserva de aquella época infinidad de libretas llenas de dibujos. Su madre, consciente de aquella pasión, nunca dejo de alimentar su imaginación y su habilidad para el dibujo, y aunque ha pasado largas temporadas sin dibujar, siempre ha aparecido una nueva motivación para volver a retomarlo con más fuerza, como aquel personaje que veía de niño llamado Ikki de Fénix.
Autoeducado, en vez de autodidacta, es el término que este artista emplea para definir su formación como artista, ya que no solo aprendió a dibujar por su cuenta, sino que también escogió el proceso y los referentes que quería que inspirasen su obra. Isaac Sánchez es uno de los artistas que menciona para hablar de inspiración ya que la dualidad entre persona y personaje también está presente en su obra y en su día a día: mujeres, sentimientos, miedos y odios. Hace cuatro años pidió una excedencia en su trabajo para dedicarse por completo al dibujo, y desde entonces no ha parado: desde trabajos para editoriales como Planeta o Penguin, hasta portadas de discos para Natos y Waor o Sharif.
Crudo Prints le propuso como temática El espejo de Medusa


